Observarse es el primer paso
En la vida cotidiana son muy pocas las oportunidades que aprovechamos para escucharnos a nosotros mismos. Si comparamos nuestro cuerpo con un carro, la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a manejar con la cabeza fuera de la ventanilla ignorando completamente todos los "instrumentos" que poseemos para ayudarnos en la jornada.
Una mejor relación con nuestro cuerpo
Nuestro cuerpo continuamente nos esta enviando una gran cantidad de señales acerca de nuestro entorno. La mayoría de ellas ignoradas o mal interpretadas.
Ejercicio Primero: Escuchar al Cuerpo
Para este ejercicio es bueno encontrar un lugar tranquilo sin muchas distracciones. Alli nos sentaremos con una libreta y luego de respirar calmadamente tratamos de hacernos concientes de todo lo que sentimos. ¿Sentimos peso? ¿nos duele algo? ¿Estamos cómodos o incómodos?
Recorramos concientemente cada parte de nuestro cuerpo y describamos que sentimos.
Repitiendo esta experiencia varias veces vamos a comenzar a percibir "cambios" pues nuestro cuerpo jamás es el mismo.
Llevar nuestra atención voluntariamente a una parte de nuestro cuerpo será nuestra primera herramienta.
Una mejor relación con nuestro cuerpo
Nuestro cuerpo continuamente nos esta enviando una gran cantidad de señales acerca de nuestro entorno. La mayoría de ellas ignoradas o mal interpretadas.
Ejercicio Primero: Escuchar al Cuerpo
Para este ejercicio es bueno encontrar un lugar tranquilo sin muchas distracciones. Alli nos sentaremos con una libreta y luego de respirar calmadamente tratamos de hacernos concientes de todo lo que sentimos. ¿Sentimos peso? ¿nos duele algo? ¿Estamos cómodos o incómodos?
Recorramos concientemente cada parte de nuestro cuerpo y describamos que sentimos.
Repitiendo esta experiencia varias veces vamos a comenzar a percibir "cambios" pues nuestro cuerpo jamás es el mismo.
Llevar nuestra atención voluntariamente a una parte de nuestro cuerpo será nuestra primera herramienta.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home